El peligro
Muchas veces las lesiones por esfuerzo se van formando poco a poco, en vez de venir de un solo accidente grande. El mismo estirón incómodo, la misma carga pesada o la misma herramienta que vibra, día tras día, va desgastando los músculos, los tendones y las coyunturas. Es fácil no hacerles caso a las primeras señales, pero seguir trabajando así puede convertir una molestia en una lesión que los deje sin poder trabajar.
La acción
Cuando se pueda, túrnense las tareas, cambien de mano o de lado, y tomen descansos cortos para estirarse y cambiar de posición. Usen rodilleras o un tapete para hincarse en superficies duras. Con las prisas, la gente tiende a levantar sin ayuda, a no usar el carrito o a torcerse en vez de dar un paso, así que planeen con la cuadrilla un ritmo de trabajo realista.
PREGUNTA PARA LA CUADRILLA
¿Cómo reportamos aquí los dolores y las molestias, y a quién le avisan?