El peligro
Muchas veces las lesiones por esfuerzo se van formando poco a poco, en vez de venir de un solo accidente grande. El mismo estirón incómodo, la misma carga pesada o la misma herramienta que vibra, día tras día, va desgastando los músculos, los tendones y las coyunturas. Es fácil no hacerles caso a las primeras señales, pero seguir trabajando así puede convertir una molestia en una lesión que los deje sin poder trabajar.
La acción
Mantengan el trabajo entre los hombros y las rodillas, cerca del cuerpo. Suban el trabajo que está muy bajo a una mesa o a unos caballetes (burros), y usen una plataforma o un elevador para no pasar mucho rato estirándose por encima de la cabeza ni echando el cuello para atrás. Giren con los pies en vez de torcer la espalda. Para cargas pesadas o difíciles de agarrar, usen un carrito, un malacate o pídanle ayuda a otra persona.
PREGUNTA PARA LA CUADRILLA
¿Qué podríamos cambiar de esa tarea: la altura, la herramienta, el peso o cuánto tiempo la hace una sola persona?