El peligro
La oficina se siente segura, y por eso es fácil no hacerles caso a los peligros. Un tropezón con un cable o una caja, una caída de una silla usada como escalera, un archivero que se voltea o una salida bloqueada pueden lastimar a la gente que trabaja en un escritorio. Unos cuantos hábitos sencillos ayudan mucho.
La acción
Ajusten la silla para que los pies queden bien apoyados y la parte baja de la espalda tenga soporte. Pongan la pantalla justo enfrente, más o menos a un brazo de distancia, con la parte de arriba a la altura de los ojos o un poco más abajo, y tengan el teclado y el mouse cerca. Durante el día, levántense, estírense y descansen la vista.
PREGUNTA PARA LA CUADRILLA
¿A quién le avisamos si hay una alfombra suelta, una silla rota o un letrero de salida apagado?
Sale de la charla: Seguridad en la oficina. Léela completa gratis, con las preguntas y la hoja de asistencia.