El peligro
El daño por ruido casi siempre se va acumulando poco a poco y no duele, así que es fácil no darse cuenta hasta que el daño ya está hecho. La audición que se pierde por el ruido no regresa, y los aparatos auditivos no la dejan como nueva. El ruido también les puede dejar un zumbido en los oídos que nunca se quita. Lo bueno es que este tipo de pérdida de audición se puede prevenir.
La acción
Una regla práctica: si tienen que alzar la voz para hablar con alguien que está a un brazo de distancia, el ruido probablemente ya está tan fuerte que les puede dañar el oído. Las sierras, las esmeriladoras, los martillos neumáticos, los compresores, los generadores y la maquinaria pesada son fuentes comunes de este ruido. Si después del turno les zumban los oídos o los sienten tapados, es una señal de alerta de que sus oídos ya se llevaron un golpe.
PREGUNTA PARA LA CUADRILLA
¿Qué podríamos cambiar para que el trabajo haga menos ruido?
Sale de la charla: Ruido y protección auditiva. Léela completa gratis, con las preguntas y la hoja de asistencia.