El peligro
Las manos están en casi todo lo que hacemos, así que andan cerca del peligro todo el día. Un dedo machucado, una cortada profunda o una quemadura con químicos los puede dejar sin poder trabajar y cambiarles la vida en la casa.
La acción
Las herramientas dañadas pueden lastimar las manos: un mango rajado, un cincel con la cabeza aplastada como hongo o una cuchilla sin filo que obliga a hacer más fuerza. El empleador es responsable de que las herramientas que se usan en el trabajo estén en condiciones seguras, incluso las que son de los propios trabajadores (29 CFR 1910.242(a)). Revisen las herramientas antes de usarlas, saquen de servicio las que estén malas y siempre corten hacia afuera, lejos del cuerpo. Escojan herramientas que les acomoden bien en la mano, y avisen si sienten hormigueo o se les duermen las manos después de usar herramientas que vibran. (29 CFR 1910.242(a))
PREGUNTA PARA LA CUADRILLA
¿Qué tarea de este trabajo nos pone las manos más cerca de un punto de pellizco?
Sale de la charla: Seguridad de las manos. Léela completa gratis, con las preguntas y la hoja de asistencia.