El peligro
Traemos las herramientas en la mano todo el día, así que es fácil dejar de pensar en ellas. Un mango rajado, una guarda que falta o un cable dañado pueden causar en un segundo cortadas, lesiones en los ojos, quemaduras o descargas eléctricas. Si las revisan rápido antes de empezar, encuentran esos problemas antes de que lastimen a alguien.
La acción
Usen la herramienta que pide el trabajo. Un desarmador no es barreta y una llave no es martillo. Las herramientas de golpe, como cinceles, cuñas y botadores, se deben mantener sin cabezas aplastadas en forma de hongo, porque al golpearlas pueden saltar pedazos de metal. Guarden las herramientas limpias y secas, con los filos cubiertos. (29 CFR 1926.301(c))
PREGUNTA PARA LA CUADRILLA
¿Dónde etiquetamos y entregamos una herramienta dañada, y quién la repone?
Sale de la charla: Herramientas manuales y eléctricas. Léela completa gratis, con las preguntas y la hoja de asistencia.