El peligro
Por fuera, un espacio confinado puede parecer inofensivo. Adentro, al aire le puede faltar oxígeno o puede haber gases tóxicos o inflamables que a lo mejor no se ven ni se huelen, y el material suelto, como arena o grano, puede enterrar a un trabajador. Cuando alguien cae desmayado, lo natural es meterse corriendo a ayudar, y así, en vez de una víctima, puede haber dos.
La acción
Ni la nariz ni los ojos les pueden decir si el aire es seguro, así que hay que medirlo antes de que alguien entre. Al medir el aire, primero se mide el oxígeno, luego los gases y vapores combustibles, y después los gases y vapores tóxicos. Pidan ver las lecturas, y si suena la alarma del monitor de gases, salgan de ahí. (29 CFR 1926.1204(e)(3))
PREGUNTA PARA LA CUADRILLA
¿Cómo llamamos al rescate desde esta obra, y quién contesta?
Sale de la charla: Espacios confinados. Léela completa gratis, con las preguntas y la hoja de asistencia.