El peligro
Una máquina no distingue entre el material y su mano. Las partes en movimiento pueden aplastar, cortar, jalar hacia adentro o aventar cosas más rápido de lo que cualquiera alcanza a reaccionar. Las guardas están ahí porque nadie puede estar perfectamente atento cada minuto de cada turno. Una guarda que falta o que alguien desactivó puede convertir un día normal en una lesión grave.
La acción
Antes de arrancar una máquina, revisen las guardas. Deben estar en su lugar, bien sujetas, y no deben estar rajadas, dobladas ni flojas. Las guardas deben ir fijadas a la máquina cuando se pueda, y una guarda no debe crear un peligro propio, como una orilla filosa o un nuevo punto de pellizco. Sepan dónde está el botón de paro y reporten cualquier problema antes de poner a trabajar la máquina. (29 CFR 1910.212(a)(2))
PREGUNTA PARA LA CUADRILLA
¿Cuál es nuestro procedimiento cuando se atora una máquina, y quién está autorizado para bloquearla?
Sale de la charla: Resguardos de máquinas. Léela completa gratis, con las preguntas y la hoja de asistencia.