El peligro
Un fuego chico se puede salir de control muy rápido, y el humo puede hacer que sea difícil ver o respirar antes de que vean las llamas. Un incendio puede empezar por algo sencillo, como un montón de desperdicio, un bote de gasolina que gotea, trapos con aceite o un calentador muy cerca de algo que se puede quemar. Siempre es más seguro prevenir un incendio que apagarlo.
La acción
En construcción, solo se pueden usar recipientes y tanques portátiles aprobados para guardar y manejar líquidos inflamables, como la gasolina y muchos solventes. Nunca pongan combustible en una botella de refresco o en una cubeta abierta. Mantengan los botes de combustible fuera de las salidas, escaleras y pasillos, y lejos del calor y las chispas. (29 CFR 1926.152(a)(1))
PREGUNTA PARA LA CUADRILLA
¿A dónde van los trapos con aceite, los botes de combustible y el desperdicio al final del turno?
Sale de la charla: Prevención de incendios. Léela completa gratis, con las preguntas y la hoja de asistencia.